El ABC de una red doméstica (III Parte)
Redes inalámbricas
Las comunicaciones avanzan sin parar y ponen al alcance de los usuarios el acceso a los datos desde cualquier punto y desde cualquier dispositivo. Las nuevas tecnologías de comunicación sin hilos son el punto crucial de la tecnología de comunicación en este año.
Durante largo tiempo la gestión de la información digital dependía de grandes sistemas y de sus terminales. Luego, éstos se conectaron de forma remota mediante la línea telefónica. Más tarde, llegaron los ordenadores personales y con ellos el auge tanto de los sistemas aislados e individuales como de los conectados alrededor de una red local.
Sin embargo, en todos los casos había una
clara dependencia del punto de enlace, el punto de conexión a los servidores en
una LAN, o a una línea telefónica en el caso de terminales y PCs remotos.
Luego los sistemas portátiles permitieron cortar con los puestos fijos. Pero la
libertad se perdía a la hora de comunicarse con los servidores de la empresa o
con Internet, ya que también dependían de nuevo de los cables.
Seguridad
Durante mucho tiempo la seguridad de las comunicaciones por teléfono estaba asegurada por el simple hecho de que no era fácil, al menos en la práctica, pinchar la línea de cobre que llevaba la señal desde la centralita a nuestra oficina o al hogar.
Con las redes locales ocurría otro tanto. Mientras nadie pudiera “pinchar” en el cable, la comunicación interna estaba asegurada y no podía salir al exterior. Pero Internet y el acceso de todos los equipos internos hacia el exterior cambiaron totalmente las reglas. La seguridad se ha convertido en uno de los aspectos claves para transferir información, no meramente para curiosear en varias páginas Web, que se ha convertido en uno de los principales motivos de empleo de la red.
Pero el problema se complica cuando basta con
un receptor para captar la señal de otro equipo. Claro que esto sólo
ocurriría si se comete la imprudencia de no activar mecanismos que impidan el
acceso a cualquier intruso, o que codifican la señal para que no sea
fácilmente descifrable y comprensible. En la tecnología sin hilos el estándar
WEP contempla la codificación de las transmisiones con cifrados de hasta 128
bits, así como sistemas de control y restricción de acceso.
Diferentes redes sin hilos
Para distintos problemas, diferentes soluciones. No hay una única solución inalámbrica. De hecho se perfilan dos, a las que habría que sumar las utilizadas por los actuales servicios telefónicos. Pero como éstos se utilizan para otro tipo de información y de servicios, nos centraremos en las dos tecnologías más importantes, que ya comienzan a hacerse un hueco entre las instalaciones de hoy en día.
Bluetooth es la gran promesa de este año 2002. Aunque no es un estándar totalmente nuevo, ya que lleva cerca de 2 años entre nosotros. Pero no fue hasta que los diversos fabricantes se reunieron y crearon la norma Wi-Fi que empezó a tomar un verdadero auge. El cumplimiento de la norma Wi-Fi asegura que un equipo Bluetooth será capaz de entenderse con otro, con independencia del fabricante o modelo. Esto no sólo ha terminado con las batallas y enfrentamientos entre marcas competidoras, sino, principalmente, con la frustración de los usuarios por no poder interconectar dispositivos de distintos fabricantes.
Con los dispositivos Bluetooth se logra comunicar elementos a distancias cortas, no más de 10 metros, y sin exceso de obstáculos entre emisor y receptor. A cambio, requiere poca energía lo que le hace particularmente adecuado para elementos portátiles, como teléfonos móviles, PDAs y ordenadores portátiles.
La norma IEE 802.11 nació en 1997, y sólo estaban contempladas las velocidades de transferencia de 1 y 2 Mbits/s. La reforma en 1999 dotó a esta norma de mayor velocidad, hasta 11 Mbits/s con adaptación automática. Los sistemas IEE 802.11b utilizan mayor potencia de transmisión. Gracias a ello el sistema tiene un alcance de entre 30 y 360 metros, dependiendo de obstáculos entre los equipos. El sistema de adaptación permite reducir la velocidad de transferencia si la señal es más débil, evitando así errores y fallos de comunicación.
Ambos sistemas operan en la banda de radiofrecuencia de 2,4 GHz, que no requiere licencias para operar en la mayoría de las naciones, y que al ser elevada no produce interferencias con otros equipos ni requiere antenas grandes.
En una situación ideal, con un dispositivo de escaso tamaño, puede que sea un terminal móvil telefónico, también conocidos como teléfono celular o móvil, o un asistente digital personal, seremos capaces de recibir y mandar el correo, navegar, hacer compras e incluso realizar videoconferencia. Desde cualquier punto, sin necesidad de engorrosos cables ni depender de puntos fijos de conexión, como nos tenían acostumbrados hasta ahora los sistemas clásicos.
Esto hará que se produzca una convergencia
entre la telefonía convencional, realmente no tan convencional, y la
transmisión de datos digitales, que se verán reducidas, precisamente a una
transferencia de datos, sin importar el tipo exacto de datos, su procedencia o
su destino, ni el tipo de dispositivo empleado para ello. Sólo hace falta ver
cuánto costará el minuto de conexión o Kb de transferencia de datos, y cuál
será la cobertura para, digamos, un par de años desde ahora. Pero será mejor
que nos vayamos preparando, porque sin duda el futuro de Internet, y de las
comunicaciones en general, pasará por estas tecnologías.
GLOSARIO
LAN, Local Area Network. Red de área local. En general, red basada en cables dentro de una oficina o edificio.
PAN, Personal Area Network. Red de área personal. Red local de corto alcance.
WAN, Wide Area Network. Red de comunicaciones extendida. Redes con alcance mundial.
WEP. Wired Equivalent Privacy. Equivalencia de privacidad con cables. Normas y sistemas de cifrado en comunicaciones inalámbricas.
WIRELESS, sin cables. Tecnologías de transmisión de datos sin enlace física, el cable, entre los equipos. Generalmente basadas en radiofrecuencia.
El ABC de una Red Doméstica (I Parte)
El ABC de una Red Doméstica (II Parte)
Adaptado de ©Buongiorno 2001 Surf Internet, autor Juan Rubio